Alexander Fleming, el hombre que salvó millones de vidas

Alexander Fleming nació el seis de agosto de 1881 en Ayrshire, Escocia. Fue criado en una granja dentro del seno de una familia humilde. Al vivir en un ambiente rural, recibió una educación muy rudimentaria, basada esencialmente en la observación detallada. A los veinte años y gracias a una herencia, comenzó a estudiar medicina.

La carrera de Fleming se centró en la investigación de las defensas del cuerpo humano contra las infecciones bacterianas, siendo sus dos grandes descubrimientos la lisozima y la penicilina, por la que obtuvo el Premio Nobel de Medicina en 1945.

A continuación te proporcionamos algunos consejos que hemos podido extraer de la vida y obra de Fleming que pueden ayudarte a ser más productivo en tu trabajo.

● Tómate un respiro de vez en cuando.
"A veces uno realiza un hallazgo cuando no lo está buscando".

Si te encuentras saturado durante el trabajo, dedica un tiempo a realizar otra actividad que no esté relacionada con él. Esta liberación mental puede hacer que tu inconsciente te ayude a salir del atolladero. (Nota: se puede enlazar al artículo de Einstein, donde se habla de la serendipia).

Para evadirse, Fleming practicaba con asiduidad varios juegos y deportes (golf, damas, billar...).

● “Juega” en el trabajo.
“Trata la investigación como un juego. Encontrarás una gran diversión”.

“Juego con microbios. Hay, por supuesto, muchas reglas para este juego, pero cuando has adquirido conocimientos y experiencia, es muy agradable romper las reglas y poder encontrar algo en lo que nadie haya pensado”.

Como hemos comentado en el apartado anterior, Fleming era una gran aficionado a los juegos, llegando a aplicar su filosofía a su trabajo como investigador.

El afrontar el trabajo como un juego, con sus normas y objetivos, hace más ameno el día a día, pudiendo obtener como resultado una mayor productividad. De hecho, la conocida como “gamificación” es una técnica muy en boga en algunas compañías y centros de formación.

● Proponte pequeñas metas intermedias.
"Para el investigador no existe alegría comparable a la de un descubrimiento, por pequeño que sea".

Todos sabemos que las investigaciones pueden llegar a ser muy largas, dilatándose incluso durante años. El establecer pequeños objetivos, a modo de checkpoints, dentro de tu larga labor investigadora puede contribuir al incremento de la motivación diaria. Eso sí, hay que procurar que esas metas sean realistas y alcanzables, ya que de lo contrario obtendríamos lo opuesto a lo que buscamos: frustración y desgana por el trabajo.

Para ayudarnos a ello es aconsejable planificar y establecer un calendario con dichos objetivos a corto plazo.

● Tus errores pueden ser tus mejores aliados.
"El investigador sufre las decepciones, los largos meses pasados en una dirección equivocada, los fracasos. Pero los fracasos son también útiles, porque, bien analizados, pueden conducir al éxito."

Aprender de los fallos que cometemos nos acerca más al éxito.

● Estimula tu imaginación, pocas armas tan poderosas hay como ella.
"Mi mayor suerte consistió en ser educado como miembro de una familia numerosa en una granja de las landas. No teníamos dinero para gastar, pero tampoco teníamos gastos. Teníamos que inventar nuestras diversiones, pero era fácil. ¿No poseíamos los animales de la granja, los peces y los pájaros?”

Como comentamos previamente, Fleming provenía de una familia humilde con no muchos recursos, ello hizo que durante su niñez emplease con frecuencia su imaginación para jugar y divertirse. Es probable que este entrenamiento mental le ayudase a la hora de realizar sus descubrimientos.

● Observa a tu alrededor.
“[...] aprendíamos inconscientemente mil cosas que los habitantes de la ciudad ignorarán toda su vida."

El ser curioso e intentar comprender todo lo que le rodeaba contribuyó al desarrollo de la mente científica de Fleming.

● La paciencia, esa gran virtud del científico.
"Un jardinero no debe ser impaciente. Las flores necesitan tiempo para desarrollarse; si se intenta apresurar su crecimiento, se les hace más mal que bien. Se las puede proteger contra los elementos, se las puede dar de comer y de beber, pero no resulta difícil matarlas si se las proporciona demasiada comida o bebidas demasiado fuertes. Ellas responden a la simpatía; son capaces de soportar tratamientos extremadamente duros. En resumen, se parecen mucho a los seres humanos."

Tómate los tiempos necesarios, trabaja incansablemente, pero sin ansiedad por terminar.


Referencias
Sanz, E. 5 frases históricas de Alexander Fleming. Muy Historia. Recuperado de: https://www.muyhistoria.es/contemporanea/articulo/cinco-frases-historicas-de-alexander-fleming-521375773633

Alexander Fleming. Biografías y Vidas. Recuperado de: https://www.biografiasyvidas.com/monografia/fleming/

Alexander Fleming. Biography. Recuperado de: https://www.biography.com/people/alexander-fleming-9296894

Smith, R. (2010). Alexander Fleming – Playing at Work and Saving Human Lives. Management Exchange. Recuperado de: https://www.managementexchange.com/blog/moonshot/alexander-fleming-%E2%80%93-playing-work-and-saving-human-lives

Alexander Fleming. Wikiquotes. Recuperado de: https://es.wikiquote.org/wiki/Alexander_Fleming

Discovery and Development of Penicillin. International Historic. Chemical Landmark. American Chemical Society. Recuperado de: https://www.acs.org/content/acs/en/education/whatischemistry/landmarks/flemingpenicillin.html

Escrito por Jesus Serrano del Fresno para mastiempoparainvestigar.com

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